La instructora quiere saber si existían “signos visibles de deterioro” y el mantenimiento dado a la infraestructura
La jueza que investiga el accidente de El Bocal (Santander) del pasado 3 de marzo en el que fallecieron seis jóvenes ha designado a un perito judicial a la causa y le ha pedido que emita un informe para esclarecer si el mantenimiento de la pasarela fue “negligente”. La instructora quiere conocer el estado de la infraestructura y saber “si existían signos visibles de deterioro” y “la fecha previsible del último mantenimiento realizado” para determinar si fue o no suficiente.
La titular de la plaza número 1 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Santander ha adoptado esta decisión en el marco de una batería de diligencias que ha acordado para impulsar la investigación, según ha informado este viernes el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria.
Además del informe pericial, la jueza ha reclamado al Servicio de Emergencias 112 y a la Policía Local de Santander el protocolo de actuación para la atención de avisos vigente en la fecha de los hechos. La instructora quiere saber si se recibió o se hizo “seguimiento” a las “incidencias reportadas por ciudadanos” y sobre “riesgos en infraestructuras públicas”, si existían quejas sobre el estado de conservación de la pasarela. De igual forma, ha pedido que se envíe al juzgado “cualquier instrucción interna, circular o manual complementario que establezca criterios de actuación para los operadores de servicio”.






