El impacto directo de un proyectil balístico en un área residencial de Haifa mata a cuatro miembros de una misma familia, en el segundo ataque más letal de Irán en suelo israelí
La fatalidad ha arruinado el pequeño paraíso residencial entre el cielo y el mar donde una pareja de jubilados se había retirado. Entre pinares desde los que se divisa la histórica bahía de Haifa, al norte de Israel, el impacto directo de un misil balístico iraní destruyó su apartamento del piso bajo mientras cenaban al atardecer del domingo c...
on uno de sus hijos y la esposa de este. Disparado a unos 2.000 kilómetros al noreste con una carga de cientos de kilos de explosivos, el proyectil cayó de lleno en el salón de su casa. No llegó a estallar, pero golpeó como un martillo pilón el inmueble de cinco plantas escalonado en una ladera del monte Carmelo. Los equipos de rescate aún se afanaban este lunes para atender a los atribulados vecinos tras haber recuperado los cuatro cuerpos. A su lado, los artificieros del ejército pugnaban por desactivar la ojiva de un cohete que muestra la vulnerabilidad de Israel, a pesar de sus punteros sistemas defensivos.
“Eran dos personas mayores, uno de sus hijos y su nuera”, daba cuenta del balance de víctimas el coronel Dovev Viess, del denominado Frente Interno (equivalente a defensa civil), en una terraza situada frente a la vivienda. En medio de un gran despliegue de policías, bomberos, socorristas y religiosos judíos que recogían con esmero el menor resto humano desperdigado por el impacto, el oficial explicaba ante la prensa que solo esa familia se había visto golpeada por el misil, que pudo haber causado una matanza de haber explotado. “Tan solo un hombre de unos 80 años ha sido ingresado en estado crítico en el hospital Ranban de Haifa”, precisó el oficial. Otra decena de residentes, entre ellos la esposa del hospitalizado, de unos 75 años, solo sufrieron heridas leves.










