Por segundo día consecutivo, Irán ha golpeado con sus misiles la ciudad de Beersheba, en el sur de Israel. Esta vez, según reconocen fuentes militares, ha habido errores en el sistema de defensas antiaéreas y el proyectil ha impactado en la mañana del viernes junto a un bloque de apartamentos, causando cinco heridos. Fuentes militares israelíes aseguran que el régimen iraní estaba preparando un ataque mayor contra esta ciudad de en torno a 200.000 habitantes, ubicada en el desierto del Neguev y a unos 40 kilómetros de Gaza, pero que bombardeos preventivos sobre lanzaderas de misiles en territorio iraní lo habían impedido.
Por la tarde, una nueva oleada de una veintena de misiles ha vuelto a llegar a Israel y, en este caso, ha alcanzado la ciudad septentrional de Haifa, un importante nudo industrial y principal puerto del país. En un primer balance, hay una veintena de heridos, dos de ellos de gravedad, según medios locales que citan a fuentes de los servicios de emergencia.
Al mismo tiempo, el ejército del Estado judío mantiene sus ataques sobre intereses nucleares, armamentísticos y de combustible. Fuentes oficiales de Teherán han denunciado, sin embargo, que un dron israelí ha impactado en un edificio residencial en el distrito de Gisha de la capital. Fuentes militares israelíes han confirmado al diario estadounidense The Wall Street Journal que el objetivo era un científico especializado en armamento, que ha resultado muerto.













