El brasileño celebra su “conexión especial” con Arbeloa y dice que las palabras de Lamine Yamal contra los cánticos xenófobos pueden ayudar a muchas personas
La diferencia más notable entre el Real Madrid de Xabi Alonso y el de Álvaro Arbeloa es Vinicius, que pasó del enfado, la frustración y la sequía a la exuberancia goleadora. Su convivencia con el técnico tolosarra no funcionó: “Creo que no pude conectar con lo que él quería, y con lo que quería el equipo”, recordó este lunes, la víspera de la ida de los cuartos de final contra el Bayern Múnich en el Bernabéu. “Fue un momento difícil, porque jugaba muchos partidos, pero tenía pocos minutos. Pero cada entrenador tiene su método, cada entrenador tiene sus cosas”.
La tensión alcanzó su punto más alto en el clásico, cuando Xabi lo sustituyó y él se retiró entre aspavientos de queja. “Fue un momento que no fue bonito. Pedí perdón al equipo, al club, al entrenador [aunque no le mencionó en su mensaje de disculpas públicas en redes], a todos los que estaban ahí en este momento, y también pedí perdón a la afición. Fue un momento complicado. No quiero salir de ningún partido, y entendía que estaba bien y que no era el cambio correcto, pero después del partido, cuando estás con la cabeza fría, puedes entender que te has equivocado. Esto pasa. Soy joven, tengo 25 años, llevo jugando aquí mucho tiempo, tengo mucha experiencia, pero cada día hay una experiencia nueva con la que puedo mejorar”.






