Games Workshop ha pasado de ser una empresa de nicho a un gigante del entretenimiento con un valor en Bolsa de 5.880 millones de euros

Mattel, la propietaria de juguetes y marcas tan importantes como Barbie, He-Man o los Transformers, por solo mencionar a unos pocos, vale menos que una empresa británica, relativamente desconocida, cuyo producto principal son miniaturas de plástico de marines espaciales con puños más grandes que sus cabezas. La misma que crea estilizados elfos tecnológicos en posturas casi imposibles, orkos armados hasta los dientes u hordas de alienígenas insectoides que a veces se parecen demasiado al xenomorfo de la saga Alien. Enzarzados en una guerra eterna de todos contra todos, respaldada por una decena de ediciones de las reglas, en torno a 670 novelas, varios comics, videojuegos y en un futuro, series y películas producidas por Amazon.

Esa empresa se llama Games Workshop y, según el mercado, vale 5.880 millones de euros, frente a los 4.280 millones de capitalización de Mattel. En su último informe financiero, la empresa propietaria de Warhammer (un juego de guerra con miniaturas) presume de unos resultados récord, con unos ingresos totales de 734,8 millones de euros en 2025 (un 17,5% más que el año anterior) y unos beneficios antes de impuestos de 312,7 millones de euros (un 29,5% más que en 2024). Y con una posición de caja positiva (lo contrario a la deuda). La acción, que esta semana cotizaba a 178 libras esterlinas en la Bolsa de Londres, se ha revalorizado un 40,7% respecto a su precio de hace un año. Además la compañía es generosa con sus accionistas, situando la rentabilidad por dividendo por encima del 4%.