El paso de la Esperanza Macarena tras abandonar su Basílica para iniciar su estación de penitencia. EFE/ Julio Muñoz
Laura Ramírez |
Sevilla (EFE).— Las seis hermandades que procesionan en la Madrugá de la Semana Santa de Sevilla ya se encuentran recorriendo distintas calles del centro de la ciudad, dando muestra, un año más, de los contrastes de una noche en la que la ciudad cambia el sueño por el fervor de barrio, el silencio y el recogimiento.
Sus imágenes titulares vienen dejando a su paso estampas memorables, protagonizadas por la devoción religiosa de los cofrades y por la admiración de quienes disfrutan de la riqueza patrimonial de esta celebración.
Si bien la hermandad de la Macarena fue la encargada de abrir la secuencia de salidas, el Silencio fue la primera en alcanzar la Campana —punto en el que se sitúa el inicio de la Carrera Oficial— dada la proximidad de su sede canónica, situada a apenas diez minutos de distancia.










