La instructora cita a los cinco querellantes para tomarles declaración los días 15 y 20 de abril
La jueza de Barcelona que investiga un caso de espionaje en teléfonos móviles con los programas Pegasus y Candiru ha dejado fuera del procedimiento al exdirector de la Guardia Civil Félix Azón. Y lo ha hecho, a petición de la Fiscalía, tras haber confirmado que desde febrero de 2025 es magistrado del Tribunal Supremo, por lo que goza de la condición de aforado y solo puede ser investigado por el alto tribunal, no por un juzgado de Barcelona. También ha fijado dos nuevas fechas de citaciones —15 y 20 de abril— para tomar declaración a los cinco querellantes.
Así consta en dos resoluciones, adelantadas por la Cadena SER y a las que ha tenido acceso EL PAÍS, que ha firmado la instructora Julia Tortosa García-Vaso en el marco de la causa que abrió a raíz de una querella que presentó un grupo de afectados denominado Sentinel Alliance, conformado por cinco hombres de perfil ejecutivo y desarrolladores de protocolos de código abierto: Joan Matamala, hermano del exsenador de Junts, Jordi Baylina, Joan Arús, Pau Escrich y Xavier Vives. A todos les escuchará entre los días 15 y 20 de abril.
Los firmantes aseguran que fueron espiados de forma ilegal entre 2019 y 2020. Según el análisis efectuado por el centro canadiense Citizen Lab, sufrieron 78 ataques sobre sus dispositivos. Esa infección permitía extraer todos los archivos existentes incluidos chats y activar cámaras y micrófonos. En su relato, sostienen que la información que se les sustrajo fue filtrada a medios de comunicación para perjudicar a sus empresas tecnológicas y socavar su reputación. La Guardia Civil ha admitido el espionaje y seguimientos sobre algunos de ellos, especialistas en votación digital e identidad digital soberana, pero la motivación hasta ahora se desconoce.






