La exjefa del CNI Paz Esteban vuelve a ser investigada, por quinta vez, en una pieza que indaga también el uso del programa intrusivo Candiru

El Juzgado de Instrucción número 2 de Barcelona ha imputado a los exdirectores de la Guardia Civil Félix Vicente Azón y María Gámez por un caso de espionaje con los programas Pegasus y Candiru. Es la primera vez que unas pesquisas judiciales sobre este caso salpican al cuerpo policial. La titular del tribunal ha decidido investigar también a Paz Esteban, quien fuera directora del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) hasta que se descubrió que el teléfono móvil del expresident de la Generalitat Pere Aragonès había sido infectado con ese programa intrusivo. Es la quinta ocasión que Esteban deberá declarar como investigada por este caso, si bien sus comparecencias ante los distintos jueces que investigan supuestos casos de espionaje ilegal apenas han tenido relevancia informativa, a causa de la Ley de Secretos Oficiales que ampara al CNI.

La investigación que lleva a cabo Miriam de Rosa Palacio responde a la demanda presentada en abril pasado por el grupo de afectados denominado Sentinel Alliance, integrado por cinco hombres de perfil ejecutivo y desarrolladores de protocolos de código abierto: Joan Matamala, hermano del exsenador de Junts, Jordi Baylina, Joan Arús, Pau Escrich y Xavier Vives. Si bien la Guardia Civil ha admitido el espionaje y seguimientos sobre algunos de ellos, especialistas en votación digital e identidad digital soberana, la motivación es desconocida hasta ahora. La denuncia asume que fueron espiados durante dos años, desde 2019, y documenta 78 ataques sobre sus dispositivos, según el análisis efectuado por el centro canadiense Citizen Lab. Esa infección permitía, además de extraer todos los archivos existentes incluidos chats, activar cámaras y micrófonos.