La jerga de los narradores acude nuevamente a un anglicismo que desplaza a varias palabras posibles en español
Lo dicen ahora sobre todo los comentaristas deportivos: “Fede Valverde está en su prime”. “Pedri ha vuelto a su prime”. Y prolongan así la conocida inclinación de los periodistas a emplear términos que van conformando un dialecto gremial realimentado entre ellos y ajeno al habla de su público, al que obligan a un esfuerzo de traducción o deducción innecesario. Por tanto, prime forma parte de lo que aquí hemos venido llamando “periodistismos”. ...
La locución “en su prime” se refiere a que un determinado deportista se halla, o no, “en su mejor momento”; es decir, lo que expresaría cualquier hablante con un léxico común. No me imagino a una madre diciéndole a su hija, tras las magníficas notas obtenidas: “Hija mía, estás en tu prime”; ni al abuelo que lleva a su nieto a las actividades extraescolares: “Qué gran partido has hecho, Lorenzo, hoy te he visto en tu prime”. Ni mucho menos a la clientela de una carnicería: “Estáis trayendo esta semana muy buena ternera, habéis llegado a vuestro prime”.
Con esta palabra, la jerga peculiar de los narradores acude nuevamente a un anglicismo que desplaza a varios vocablos posibles en español.






