Como ya es tradición, la emérita se ha desplazado hasta la isla balear para iniciar las vacaciones de Pascua y acudir al concierto solidario de Proyecto Hombre Baleares, este año en homenaje a su hermana Irene de Grecia

Como ya es tradición, la reina Sofía ha viajado a Palma para disfrutar de la Semana Santa. Y esta vez no lo ha hecho sola, como sí que ocurrió el pasado año, cuando su hermana, Irene de Grecia, ya se encontraba muy delicada de salud. Sus hijas, las infantas Elena y Cristina, y dos de sus nietas Victoria Federica e Irene Urdangarin, acompañaron este lunes 30 de marzo a la emérita al tradicional concierto solidario de Semana Santa Proyecto Hombre Baleares, celebrado en la catedral de la capital balear. Es una cita inamovible en su agenda y a la que asiste siempre que tiene oportunidad.

Además, este año, ha estado cargada de simbolismo. El concierto ha rendido homenaje a su hermana, Irene de Grecia, fallecida el pasado 15 de enero a los 83 años, quien era la acompañante habitual de la reina Sofía en el acto celebrado en la capital balear —y en casi todos los actos de su agenda—. Christine Schedukat, la presidenta del Rotary Club Ramon Llull, encargado de la organización de la cita, ha recordado a la princesa con emotivas palabras: “Una persona muy querida que nos ha acompañado tantos años y que hoy ya no está. Este réquiem es en su honor”. En esta ocasión, se ofreció al público el Réquiem de Verdi.