Los lectores y las lectoras escriben sobre la política exterior de Trump, la aprobación por el Parlamento Europeo de la expulsión de migrantes a centros de deportación en terceros países, y la estrategia del PP en el Congreso

En mayo de 1967 fui deportada de España por haber organizado un comité de estudiantes estadounidenses contra la guerra de Vietnam. Hace unos días encontré u...

na carta que escribí a mi madre en abril de ese año para tranquilizarla ante los bulos publicados por la prensa en EE UU y las amenazas de ese Gobierno hacia ella y hacia mí. Le expliqué que “mis acciones políticas aquí son las que serían en California: protestar contra una guerra ridícula, inútil y trágica. Yo también estoy orgullosa y agradecida por los derechos y privilegios que tenemos, pero no veo la utilidad de ondear la bandera ciegamente, ignorando lo malo de nuestra política exterior, cuando, a través de nuestras instituciones democráticas, podemos hacer algo. Es el público estadounidense, apático y mal informado, el que permite que unos cuantos políticos, banqueros y líderes industriales y militares libren una guerra como esta, que no beneficia a nadie más que a ellos. Tú, como contribuyente, debes pagarla, y los pobres vietnamitas tampoco nos quieren. Ya me dirás a quién estamos ayudando”. Estas mismas palabras de una joven estadounidense de 20 años son tristemente válidas a día de hoy ante el ataque de Trump a Irán.