El cineasta estrena una sólida ficción sobre las purgas de finales de los años treinta a los viejos bolcheviques y disidentes del partido comunista
Las monstruosas purgas que Stalin llevó a cabo en los años treinta del pasado siglo representan la gran traición de la Unión Soviética. Para el cineasta Serguei Loznitsa, nacido en Bielorrusia, criado en Ucrania y formado en Moscú, ...
siguen apelando al presente. Dos fiscales, sobria y devastadora ficción sobre un joven fiscal comunista dispuesto a denunciar las torturas de una cárcel estalinista, muestra a través de un laberinto burocrático kafkiano cómo el poder corrupto y sus mentiras tejen la telaraña que lleva al totalitarismo.
Loznitsa, documentalista de archivos y a pie de calle, estrenó en 2018 El juicio, impresionante recuento del proceso que en 1930 inició la represión estalinista y predijo la escabechina interna que estaba por llegar. Ahora, con una ficción inspirada en la autobiografía del físico y escritor Georgy Demidov, prisionero en el gulag durante 14 años, el cineasta disecciona el camino sin retorno de un hombre que cree en la justicia de su país.
Ambientada en 1937 —año que supuso el punto de inflexión en la Unión Soviética, con incontables inocentes acusados de disidencia, o en el que las autoridades soviéticas truncaron la película de Eisenstein El prado de Bezhin—, Dos fiscales cuenta la historia de este joven abogado (increíble la actuación de Aleksandr Kuznetsov) que, tras visitar en la cárcel a un viejo miembro del partido, decide denunciar los abusos que sufre entre rejas.







