Al parecer, en las series policíacas que aspiren al éxito, ninguno de sus protagonistas debe ser absolutamente normal
Cuando una serie de ficción llega a su décima temporada quiere decir que se han hecho bien las cosas. También puede decir que la audiencia acepta lo que le echen sin exigir demasiado si, como parece, de lo que se trata es de pasar el rato sin prestar demasiada atención. ...
Hablamos de Profilage. Perfiles criminales, una serie francesa creada por Fanny Robert y Sophie Lebarbier y con un reparto encabezado por Odile Vuillemin, la psicóloga y criminóloga Chloé Saint-Laurent en la serie, un dato a valorar por las extensas parrafadas con las que comenta las intenciones de los presuntos asesinos o analiza el comportamiento de las víctimas.
Ni que decir tiene que la psicóloga criminóloga es una mujer frágil y con un fondo de armario inagotable por los continuos cambios de vestuario. Su fragilidad se ve acentuada cuando es asesinado su compañero sentimental, un amor que, como en todo lo relacionado con ella, resulta complicado. Y es que, al parecer, en las series policíacas que aspiren al éxito, a la continuidad, ninguno de sus protagonistas debe ser absolutamente normal. Ahí están nuestra protagonista con sus crisis, la Astrid Nielsen de Bright Minds o el César Wagner de su serie homónima, por citar tan solo unos pocos. Siempre hay alguna excepción, como es el caso del comisario Montalbano, del que, por cierto, La 2 de TVE sigue exhibiendo un capítulo semanal, que agradecemos los fans de Andrea Camilleri y, naturalmente, de Vázquez Montalbán, a quien el italiano demostró su admiración y amistad al nombrar a su personaje con el apellido italianizado del español. Dicho lo cual, también es probable que las creadoras y guionistas de Profilage quisieran rendir tributo al genial Yves Saint-Laurent al aplicarle tal apellido a la problemática protagonista de su serie que exhibe el canal Veo 7.






