Ester Expósito (Madrid, 25 años) dice que para relajarse se pone historias de crímenes y tramas de psicópatas. “Es que si me pongo un drama me conecta con mis propias miserias y no quiero. Lo otro es tan alejado que me pongo a especular qué tendrá el psicópata… De hecho, si estudiase una carrera, estudiaría criminología, me parece interesantísima”. Pero Ester no estudió criminología, sino interpretación, su carrera de fondo desde los 16 años. A los 18 vino el gran petardazo, con Élite, la serie que la lanzó al estrellato de una forma tan bestial e invasiva que en cuanto el proyecto terminó se propuso reorientar su profesión para no quedarse encasillada. “He sido muy afortunada con las oportunidades que me han vendido después. También he elegido bien, porque hay que saber elegir. A veces es más importante a lo que dices que no”.
Sin duda lo está haciendo bien: este es el segundo verano en que Expósito se va de vacaciones sabiendo que en septiembre tendrá un gran estreno. El de este año es El talento, un thriller que califica como el proyecto más intenso en el que ha participado. Dirigido por Polo Menárguez, quien coescribió el guion con Fernando León de Aranoa, la película (cuyo ambiente guarda cierta similitudes con la aclamada y polémica Saltburn) convierte a Ester en una estudiante de violonchelo aspirante a entrar en la élite musical europea cuya vida da un vuelco tras un fin de semana movidito entre sus amigos de la alta sociedad.






