La promoción de su autonomía, la defensa de su identidad diferenciada y la protección de sus derechos es la mejor manera de honrar la memoria de las víctimas de abusos durante la colonización

En unas declaraciones recientes, el rey Felipe VI reconoció que durante la Conquista de América se produjeron hechos que, vistos con los criterios actuales, “no pueden hacernos sentir orgullosos” y que, pese a la existencia de las Leyes de Indias de carácter proteccionista, hubo “muchos abusos”. Sus palabras, orientadas a destensar las relaciones entre España y México, han vuelto a desatar la polémica.

Para algunos, incluido el Gobierno español, estas declaraciones parecen acertadas y razonables. Para otros, que recuerdan los grandes aportes civilizatorios de España a América, carecen de fundamento y son absolutamente desacertadas.

Pero también los hay que entienden que son insuficientes y que lo que debería hacer España es pedir perdón por el supuesto genocidio que se cometió. Como profesores e investigadores —uno español y otro mexicano— especializados en pueblos indígenas y comprometidos con la preservación de sus culturas, queremos reflejar nuestra posición sobre esta cuestión con un objetivo constructivo e intentando ofrecer una mirada equilibrada.