Merlin, propietario del edificio, contrata a JLL y CBRE para comercializar las oficinas tras finiquitarse el contrato con la matriz de Instagram

El efecto mariposa también provoca ciclones en el inmobiliario. Así, la decisión de un techno-bro en Silicon Valley como Mark Zuckerberg, consejero delegado de Meta, para acercarse políticamente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha provocado que el edificio de oficinas más emblemático de Barcelona, la Torre Glòries, se quede desde este abril o...

ficialmente sin el principal inquilino que lo ocupaba para administrar los contenidos nocivos en Instagram, WhatsApp o Facebook.

Merlin Properties, la principal inmobiliaria española y dueña de Torre Glòries, acaba de contratar a las consultoras Savills y JLL para buscar inquilinos que sustituyan a Telus Digital, la empresa que trabajaba para Meta en el control de fake news y contenidos nocivos, y que abandonó el rascacielos a finales del pasado año, aunque tenía contrato de alquiler en vigor hasta este próximo mes de abril.

La decisión de Zuckerberg de acercarse a Trump reduciendo lo que el mismo fundador de Facebook llamó como “demasiada censura” supuso el desmantelamiento de los equipos de control de contenidos, que vigilaban desde fake news a abusos y posibles delitos en sus redes sociales. De esta forma, la plantilla de Barcelona que trabajaba en Gloriès fue despedida tras un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectó a alrededor de 2.000 empleados.