Desde 2023, se dan compras de edificios por 1.400 millones para cambios de uso, según CBRE
El lema lampedusiano de “si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie” se puede aplicar a la trama urbana. En concreto, los viejos edificios de oficinas están dando paso rápidamente a otros inmuebles de viviendas y hoteles. Así se percibe en los datos proporcionados por la consultora inmobiliaria CBRE, que muestran cómo en los tres últimos años casi 1,1 millón de metros cuadrados de superficie de oficinas en España se han transformado de uso, con especial fuerza en 2024 y 2025.
Una de las primeras razones que ha provocado este movimiento sísmico en el mercado de oficinas es el auge del teletrabajo a partir de 2020 por la pandemia de Covid-19, por lo que algunas empresas se han dado cuenta de que necesitan menos espacio para sus empleados. Pero también por la mayor necesidad de vivienda y el tirón del turismo. De esta forma, inversores y los propietarios de aquellos edificios empresariales obsoletos y en zonas secundarias han comenzado a ver la oportunidad de obtener un negocio más rentable con el cambio de uso.
María Mayoral, directora sénior responsable de cambios de usos y de inversión residencial en CBRE, indica que la tendencia de cambio de uso para adaptar los edificios a las nuevas dinámicas del mercado sigue consolidándose y ya es una realidad en el sector. “El verdadero impulso llegó en 2022, motivado por el creciente interés en desarrollar proyectos hoteleros y residenciales. Así como por la oportunidad que representan muchos activos obsoletos situados en zonas que han perdido dinamismo, pero que sin embargo tienen el potencial para ponerlos en valor transformándolos hacia otros usos”, explica. “Esta tendencia continuará avanzando, aunque requiere que las Administraciones Públicas flexibilicen los usos y agilicen la normativa, además de que los proyectos cumplan los requisitos arquitectónicos necesarios”, agrega.








