Numerosos propietarios pondrán fin en los próximos meses a contratos con rentas de la pandemia. Los expertos dan consejos a los inquilinos en un mercado cada vez más desbocado
Es un año crítico para muchos propietarios e inquilinos. En 2026 vencerán más de 630.000 contratos de alquiler firmados en 2021 que afectan a 1,6 millones de personas. Son más del doble que los finalizados en 2025, en torno a 300.000, según datos del Ministerio de Derechos Sociales y Consumo, que sostiene que en 2021 se cerraron más arrendamientos que en 2020 y 2022. Cinco años después, llegan a su fin —también los suscritos en 2019 con grandes tenedores y vigencia de siete años—.
En plena pandemia, muchos de estos acuerdos se cerraron a la baja y hoy están más baratos que el precio de mercado. Hasta un 50% según Consumo. “La actualización anual de esos alquileres en los últimos cinco años se ha limitado a los incrementos recogidos por el IPC o el Índice de Referencia de Arrendamientos de Vivienda (IRAV). Un aumento muy inferior al experimentado por el mercado, con subidas medias del 30% al 40%”, señala Mercedes Robles, directora general de Arrenta, correduría de seguros inmobiliarios. Y avisa: “La situación se agravará en 2027, cuando finalizan otros 600.000 contratos”.






