El Departamento de Guerra de EE UU está usando armas letales prácticamente autónomas en Irán, pero su nuevo enemigo es “la izquierda radical”
En las primeras 24 horas de Furia Épica, la operación que empezó el pasado 28 de febrero en Irán, el ejército estadounidense atacó 1.000 objetivos. Diez días más tarde, había atacado 5.000. Es
" title="https://elpais.com/internacional/2026-03-21/ultima-hora-del-ataque-de-estados-unidos-e-israel-contra-iran-en-directo.html" data-link-track-dtm="">un ritmo insólito, que antes habría llevado semanas. Teóricamente, todos los objetivos eran instalaciones del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, capacidades de defensa aérea iraníes, sitios de lanzamiento de misiles y drones, y aeródromos militares. En la práctica, al menos uno de ellos era una escuela donde murieron al menos 175 personas, la mayor parte niñas de 7 a 12 años. Esta nueva clase de guerra acelerada está asistida por dos tecnologías: el Proyecto Maven y Claude.
Maven Smart System es una plataforma que fusiona imágenes de satélites con vídeos de drones y datos de sensores para generar mapas de inteligencia en tiempo real. Algunos recordarán que miles de trabajadores de Google demandaron a su empresa que se retirara del proyecto, cosa que aparentemente hizo en 2018. Hoy hay al menos 30 empresas implicadas, empezando por Palantir pero también Amazon, Microsoft y Clarifai, que ponen software, análisis de datos y soporte de integración. Como Anthropic se ha negado a que el Gobierno use su modelo de IA para automatizar armas letales, está siendo reemplazado por OpenAI y su modelo GPT. Aunque tiene casi una década, Maven ha crecido mucho en Ucrania y Gaza, y la IA ha aumentado dramáticamente su efectividad.







