Un mando militar iraní amenaza con “una lluvia de fuego” contra los soldados que pongan un pie en su territorio. Teherán ataca las bases de varios países del Golfo
Irán, cuya estrategia desde el comienzo de la guerra, el pasado 28 de febrero, pasa por igualar las amenazas que le plantean sus adversarios, ha prometido este domingo someter a una “lluvia de fuego” a las tropas de Estados Unidos que pongan un pie en territorio iraní. Mohammad Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento iraní y uno de los principales líderes tras el asesinato de sucesivos mandatarios a manos de Estados Unidos e Israel durante este mes, ha emitido esa advertencia al tiempo que ha acusado a Washington de “hacer señales de negociar en público mientras en secreto planifica ataques terrestres”.
El mensaje de Ghalibaf, publicado en sus redes sociales, ha llegado horas después de que el diario estadounidense The Washington Post asegurara, durante la madrugada del domingo, que el Pentágono se prepara para “semanas de operaciones terrestres” en Irán. La información, que cita a altos funcionarios estadounidenses que hablan bajo condición de anonimato, coincide con la llegada a la región de 3.500 soldados y marines adicionales, que el sábado se incorporaron a los 50.000 uniformados que Washington ya tiene en Oriente Próximo. El mando central estadounidense ha asegurado en un comunicado que ese nuevo contingente incluye unidades de asalto.







