Dos meses después del accidente de Gelida, las obras e incidencias hacen que las herramientas para informar a los usuarios fallen frecuentemente
Están allí pero ya nadie parece reparar mucho en los mensajes que proyectan o las informaciones que emiten. La imagen se repite todos los días en estaciones con varias vías por sentido. Las pantallas y la megafonía alertan de la llegada de un tren y anuncian su parada en una vía. Los usuarios se desplazan hasta el andén y se preparan para la llegada del convoy, normalmente con retraso. Todavía no ha llegado el tren y, de improviso, alguien alerta que aparecerá por otra vía. Comienzan entonces las carreras de usuarios que llevan esperando muchos minutos ¿Por qué en tiempos de IA y de conectividad total no acaban de funcionar las pantallas y las indicaciones en Rodalies?
La consejera de Territorio de la Generalitat, Sílvia Paneque, compareció hace un año, antes de la gran crisis de Rodalies de Gelida, para dar explicaciones de la colección de incidencias. Las averías habían obligado a evacuar a pasajeros de la R2 sur en Bellvitge andando por las vías. Paneque ya admitió una “desactualización de las infraestructuras” y mucha infrafinanciación. La consejera se ponía del lado de los usuarios y se justificaba admitiendo que al llegar el PSC al Govern se había “encontrado la casa con muchas deficiencias” y reformas por hacer.






