Los italianos deciden sobre una reforma de la magistratura convertida en un plebiscito a favor o en contra del Gobierno en el peor momento para la primera ministra

Italia celebra este domingo y lunes un controvertido referéndum que cambia la Constitución para reformar la magistratura y que, por primera vez en tres años y medio de mandato, amenaza con poner contra las cuerdas a Giorgia Meloni: algunos sondeos dicen que puede perderlo. Hasta ahora no había sufrido el mínimo desgaste. Que haya adv...

ertido que no piensa dimitir si vence el “no” y que no es una votación sobre el Gobierno no ha hecho más que aumentar la sensación de que es exactamente eso. Una derrota sería un revés importante para la primera ministra, a un año y medio de las elecciones, en septiembre de 2027.

Por primera vez, Meloni está nerviosa. Hacía tiempo que no tiraba tanto de demagogia, como hizo la semana pasada: “Si la reforma no se aprueba, muy probablemente no tendremos otra ocasión. Y entonces nos encontraremos con corrientes [de asociaciones judiciales] aún más potentes, magistrados aún más negligentes que hacen carrera, decisiones aún más surrealistas que afectan a los ciudadanos y que incidirán en vuestra vida a diario. Inmigrantes ilegales, violadores, pederastas, narcotraficantes puestos en libertad que ponen en riesgo vuestra seguridad. Manifestantes que devastan vuestras estaciones sin ninguna consecuencia judicial”. Nada de eso tiene ninguna relación con el referéndum, y eso da a entender cómo ha degenerado el debate.