No tardará alguien, un escritor, una escritora, en describir con dedos trémulos los zapatos que volaban, los pechos aplastados, los rostros destrozados de niñas que jamás serán novias ni mujeres
¿Qué es tu respuesta sino un milagro? ...
¿Cómo fue posible, bajo el aliento del dragón,
tantas flores blancas de jazmín…?
(Mohammad Reza Shafiei-Kadkani)






