En ‘El pasado (no) es prólogo’, la artista visual Shirin Salehi compone versos a medio camino entre el castellano y el persa para dar lugar a un nuevo idioma con el que transcribir sus sentimientos

(…) As fieraas cavan iiv s as tierra tumbas tierra (…) “Leer en voz baja, despacio y con ternura, cada letra, sílaba o quiebre, cada vacío” sugiere Shirin Salehi (Teherán, 43 años) en las primeras páginas de El pasado (no) es prólogo. Un libro de artista que busca transmitir, a través de los trastornos del habla, el inmenso dolor y la profunda tristeza que sienten las

ttps://elpais.com/internacional/2025-02-22/las-mujeres-el-motor-de-la-secularizacion-de-iran.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/internacional/2025-02-22/las-mujeres-el-motor-de-la-secularizacion-de-iran.html" data-link-track-dtm="">mujeres iraníes. Desde ese dolor compartido, la autora, que llegó a España con 17 años, quiere encontrar un espacio sutil de interlocución en el que poder expresar ese duelo interno de una manera poética a pesar de ser una cuestión inevitablemente política cuando se viene de un país como Irán.

Salehi es una artista visual, docente, traductora e intérprete que colabora con varias organizaciones en un programa de acogida para solicitantes de asilo de habla persa. De sus vivencias y de su propio sentir nace este proyecto en el que crea un coro de voces y textos para contar la dificultad que tienen muchas mujeres para expresar la pena que llevan dentro. “Hay algo que las bloquea y las impide hablar con claridad”, comenta en un tono de voz que emociona. “A pesar de la empatía es difícil llegar a sentir el dolor del otro”.