EL PAÍS reconstruye la historia de lo que muchos medios vendieron como “la noticia del año”, y algunos protagonistas califican de “vergüenza”: el supuesto oro olímpico de las grandes tecnológicas, que eclipsó la competición real de 600 chavales

La noticia dio la vuelta al mundo en minutos. La inteligencia artificial (IA) había conseguido por primera vez una medalla en la prestigiosa Olimpiada Internacional de Matemática (IMO, por sus siglas en inglés), un concurso en que los 600 chavales más brillantes del mundo se enfrentan a seis problemas que han sido diseñados en secreto durante un año, y que deben resolver con solo lápiz, papel y su cerebro. Es mucho más que un concurso. Es el lugar en el que se maceran las mentes matemáticas que después solucionarán problemas imposibles y dirigirán las compañías tecnológicas que gobiernan el mundo. La noticia de la medal...

la que ganó la IA fue publicada por miles de medios y elegida como uno de los mayores avances científicos del año por la revista Science. Y aquí es cuando la narración comienza a complicarse. Porque la noticia es mentira.

EL PAÍS ha conversado durante los cuatro últimos meses con una docena de personas sobre lo que ocurrió en Sunshine Coast (Australia) entre el 10 y el 20 de julio de 2025. Las versiones varían y se contradicen, pero algo está claro: los involucrados habrían querido que los titulares hablaran de los chavales, como Ivan Chasovskikh, el genio ruso-americano que compitió con bandera neutral y consiguió una puntuación perfecta sentado en una mesa durante 4 horas y 30 minutos. Pero los titulares se los llevaron unas corporaciones billonarias y sus máquinas, que funcionan con algoritmos ultrasecretos, y que nadie sabe cuánto tiempo, energía o capacidad de computación usaron para ganar unas medallas que en realidad no ganaron.