La fiscalía pide penas de 25 años y la defensa la libre absolución

Tras quedar suspendido el pasado día 13 de marzo, el juicio al matrimonio alemán que mantuvo aislados a sus tres hijos durante cerca de cuatro años en una casa a las afueras de Oviedo ha quedado visto para sentencia después de que los padres hiciesen uso de la última palabra para asegurar que, aunque reconocen que la situación era anómala, siempre trataron de hacer lo mejor para los gemelos, que ahora tienen 9 años, y su hermano mayor, de 11, según han trasladado sus abogados defensores.

Los padres, un alemán de 53 años y una mujer de 48 con doble nacionalidad, alemana y estadounidense, se enfrentan a penas de 25 años y cuatro meses de prisión por delitos de violencia psíquica habitual en el ámbito familiar, detención ilegal y abandono de familia, de los que le acusa la fiscalía y la acusación particular, mientras que los abogados de la defensa piden la libre absolución.

El matrimonio, según sus abogados, también ha aprovechado el turno de última palabra para mostrar su confianza en poder ver reunida de nuevo a su familia y en poder recuperar el vínculo paternofilial con los niños, actualmente bajo la custodia de los Servicios Sociales del Principado, por lo que ha trasladado su voluntad de colaborar con la justicia y la administración para reconducir esa situación.