El hombre agredió, maltrató y encerró en casa a Arooj y Aneesa con ayuda de dos de sus hijos

La Fiscalía ha pedido 14 años de cárcel para Ghulam Abbas, el padre de dos chicas de Terrassa (Barcelona) que fueron obligadas a casarse y acabaron asesinadas en un pueblo de Pakistán. El homicidio de Arooj y Aneesa a manos de seis de sus familiares, incluidos sus hermanos, quedó sin castigo en aquel país. Pero la justicia española ha tratado de dar respuesta no solo al doble crimen (el padre está investigado como cooperador en un proceso aún abierto en la Audiencia Nacional), sino también al infierno que las dos hermanas vivieron en el domicilio paterno.

Ghulam Abbas está acusado de tres delitos: trata de seres humanos con fines de matrimonio forzado, maltrato habitual y coacciones. Dos de sus hijos también están acusados: Shehryar (que afronta una petición de otros 14 años) y Asfandyar (que se enfrenta a ocho porque no participó, presuntamente, en la planificación de los matrimonios forzados de las hermanas).

Los tres hombres controlaban la vida de las chicas hasta la asfixia. Arooj y Aneesa estuvieron “sometidas a un férreo control” y no podían “moverse libremente” ni “relacionarse con personas ajenas al ámbito estrictamente familiar”, según el escrito de acusación al que ha accedido EL PAÍS. La vigilancia sobre las jóvenes, que en el momento de fallecer tenían 24 y 21 años, incluía “castigos físicos” si desobedecían y “múltiples agresiones y vejaciones”. Las hermanas no podían salir de casa sin alguno de ellos. Cuando se quedaban solas, los hombres las dejaban “con la llave echada”.