Venezuela ha dado la sorpresa venciendo a un equipo de Estados Unidos repleto de estrellas en una final marcada por un trasfondo político. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ha decretado un día de júbilo nacional

Venezuela se ha llevado una inesperada victoria en la final del Clásico Mundial de béisbol sobre un superpoderoso Estados Unidos en el atiborrado estadio LoanDepot de Miami. Ante un equipo repleto de estrellas, los sudamericanos han vencido 3-2 en un juego tenso y definido por un trasfondo político imposible de ignorar. Mientras que el Gobierno estadounidense de Donald Trump ha marcado el año en Caracas desde que el 3 de enero capturó en una operación militar al presidente chavista Nicolás Maduro, el equipo de béisbol del país ha dado una alegría de orgullo patrio inusual para una población venezolana aturdida por la realidad política. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, decretó un día de júbilo nacional y suspendió las actividades laborales.

La victoria de este 17 de marzo en el que el país se paralizó colma el mayor logro deportivo de su historia. Venezuela ha conquistado la cima del béisbol internacional luego de una brillante campaña de seis victorias y una derrota. En ese camino, dejó fuera de carrera a selecciones igualmente temibles, aspirantes al campeonato, como el Japón de Shohei Ohtani.