La propuesta de reforma del sistema de financiación autonómico incluye un nuevo fondo climático, pero los recursos deberían asignarse tras identificar vulnerabilidades específicas y amenazas reales

El cambio climático provocará un aumento sustancial en la frecuencia e intensidad de los eventos extremos vinculados a la meteorología. Un tipo de eventos que se suma a otros no meteorológicos como son las pandemias, terremotos y erupciones volcánicas.

vo-modelo-de-financiacion-autonomica.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/economia/2026-01-09/poblacion-fondos-y-ordinalidad-las-claves-del-nuevo-modelo-de-financiacion-autonomica.html" data-link-track-dtm=""> La inclusión de un nuevo fondo climático en la propuesta de reforma de la financiación autonómica debería servir de acicate para intensificar el debate público sobre un desafío que preocupa cada vez más en todas partes. El reciente libro Decentralized Governance and Climate Change, coordinado por Jorge Martínez-Vázquez, Paul Smoke y Sendar Yilmaz, da fe de ello y ofrece una referencia muy oportuna sobre cómo los gobiernos subcentrales deben reposicionarse y lo que están haciendo en el resto del mundo.

Es cierto que en España disponemos de herramientas e instituciones que atienden estas situaciones: buenos centros de emergencias a diferentes escalas, servicios de protección civil capacitados y experiencia acumulada. Pero necesitamos un cambio de enfoque; precisamos abrazar uno de tipo integral y anticipatorio.