El dueño de Palantir, mentor de J. D. Vance y gurú ultra tecnológico, imparte un seminario en Roma entre la indiferencia de la política y la irritación de la Santa Sede

Presentarse en Roma, a dos pasos del Vaticano, dando sermones sobre la llegada del anticristo puede parecer un poco ambicioso, pero Peter Thiel, el controvertido millonario dueño de Palantir y PayPal, ideólogo de la ultraderecha de EE UU, versión Silicon Valley, predica a lo grande:...

el mundo se acerca al apocalipsis y solo él y los suyos pueden salvarlo. Tras impartir sus exclusivas charlas en San Francisco y Tokio, Thiel ha aterrizado en la capital italiana para un secretísimo seminario de cuatro días (título, El Anticristo bíblico), haciendo proselitismo entre las élites. Sin embargo, Roma le ha hecho el vacío. De tan exclusivo que es casi ha pasado a ser cosa de un apestado.

La política se ha desmarcado, pues con la guerra en Irán todo lo relacionado con Donald Trump en este momento es tóxico. Más aún a pocos días de un referéndum de reforma de la magistratura italiana que se ha convertido en una votación a favor o en contra del Gobierno. Giorgia Meloni está en uno de sus peores momentos en tres años y medio, no están las cosas para frecuentar iluminados visionarios que quieren dominar el mundo. Palantir, por otro lado, es la más potente compañía de análisis de datos, clave para la seguridad y el ejército de EE UU, y con contratos en numerosos países.