Los ciudadanos solo aportan más recursos económicos al sistema de los que reciben entre los 30 y los 60 años, según un informe de Fedea
El esfuerzo fiscal de los españoles alcanza su punto máximo en torno a los 50 años de edad. Esa fase del ciclo vital suele vincularse con el momento álgido de la trayectoria profesional y con los niveles más elevados de ingresos laborales, por lo que los principales
rceptores-del-nuevo-salario-minimo-sigan-sin-tributar.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/economia/2026-02-02/hacienda-elevara-la-deduccion-fiscal-para-que-los-perceptores-del-nuevo-salario-minimo-sigan-sin-tributar.html" data-link-track-dtm="">impuestos ligados al trabajo, como el IRPF y las cotizaciones sociales, se disparan. Este pico no es un fenómeno aislado, sino que forma parte de un patrón más amplio que describe cómo se generan y redistribuyen la totalidad de los recursos económicos a lo largo de la vida.
La estructura del sistema impositivo explica en gran medida este resultado. Las cotizaciones sociales y el IRPF son las grandes figuras que más afectan al contribuyente medio. Son impuestos que siguen de cerca la evolución del recorrido profesional, por lo que alcanzan su mayor intensidad en el momento en el que se perciben las mayores rentas, dibujando una colina que se erige y que vuelve a aplanarse después. Por su parte, los impuestos ligados al consumo muestran una evolución algo diferente, con un tipo medio efectivo en el IVA que aumenta hasta aproximadamente los 45 y 50 años para, después, empezar a disminuir.






