El presidente y la Casa Blanca arremeten contra los medios de comunicación. Los que llama “antipatriotas” y “traidores” por informar sobre los bombardeos sobre Teherán y las bajas estadounidenses
Cuenta Marc Singer, histórico periodista de The New Yorker y autor de El show de Trump, una de las biografías más mordaces sobre Donald Trump, que el magnate neoyorquino se solía quejar del trato que le brindaba la prensa. Durante una de las entrevistas para preparar el libro, en una mañana de 1997, el magnate le confesó: “Creo que soy muy malo para manejar a la prensa. Soy bueno para los negocios y para concebir ideas. La prensa me retrata como un lanzallamas salvaje, pero soy muy distinto. Creo que el retrato que hacen de mí es totalmente inexacto”....
Casi tres décadas después, el actual presidente de Estados Unidos sigue sin reconciliarse con los medios de comunicación. Durante el primer año de su segundo mandato, ha subido el tono en sus ataques a los periodistas y medios que le han hecho preguntas incómodas o le han llevado la contraria. La escalada verbal se ha intensificado en los últimos días a medida que se enquista la guerra de Irán por los problemas para desatascar el estrecho de Ormuz, que amenaza con propiciar una crisis energética.






