El Consell Comarcal del Vallès Occidental ha comunicado a las familias de la escuela Bellaterra que el servicio finaliza el 7 de mayo

Jéssica Celda tiene un hijo de ocho años con una discapacidad auditiva. Vive en Montcada i Reixac, pero la derivaron a la escuela Bellaterra, en Cerdanyola del Vallès, porque era el más cercano con el servicio SIAL (el apoyo intensivo a la audición y el lenguaje). Hasta ahora, y por verse obligada a tener la escuela fuera de su municipio, cuenta con un autobús escolar

a> gratuito. Pero el Consell Comarcal del Vallès Occidental, que gestiona este transporte, ya les ha avisado que el servicio finaliza el 7 de mayo porque el contrato finaliza y no encuentran otra compañía que lo asuma. “Llevar y recoger al niño cada día nos supondrá modificar o reducir las jornadas laborales, porque está a 15 kilómetros y con un trayecto con mucho tráfico a esa hora”, lamenta la madre.

En esta situación están 12 familias con niños con discapacidad auditiva de Montcada, Ripollet, Rubí i Sant Cugat, ya que estos servicios tan específicos se acostumbran a concentrar en pocos centros. Hace un mes recibían el aviso del Consell Comarcal de que el 7 de mayo finalizaría el transporte escolar y, a cambio, se les ofrece una compensación económica. “De media, nos ofrecen unos seis euros diarios, solo por kilometraje, pero hemos calculado una pérdida adquisitiva de entre 70 y 90 euros, contando las reducciones de jornada o ausencias del trabajo de los padres”, lamenta Celda y recuerda que estas familias ya sufren una carga económica más alta por las terapias y visitas médicos que requieren sus hijos. Esta madre concluye que con la pérdida del transporte “se están vulnerando el derecho de estos alumnos, que la Administración debe garantizar”.