El pacto presupuestario en Cataluña se adivina complicado pese a que los ciudadanos piden acuerdos entre partidos

Si los Presupuestos catalanes encallan esta semana en el Parlament, la amenaza de inestabilidad no se limitará solo a Cataluña. Y no solo porque vuelvan a sonar tambores de adelanto electoral en la Generalitat sino porque un rechazo a las cuentas dejaría

ubidas-salariales-si-no-hay-presupuestos.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/espana/catalunya/2026-03-11/las-opciones-del-govern-para-cumplir-con-las-subidas-salariales-si-no-hay-presupuestos.html" data-link-track-dtm="">profundos rasguños en la ya complicada relación de los socialistas con sus socios de Esquerra Republicana, tanto en Barcelona como en Madrid. Salvador Illa, que ha hecho de la estabilidad institucional su bandera en Cataluña, se juega mucho. Pero también Oriol Junqueras arriesga no poco capital político.

Desde hace meses el presidente catalán ha procurado ir cumpliendo los acuerdos con ERC y Comuns que permitieron su investidura hace un año y medio con el pacto para la financiación autonómica como principal hito. Cuando parecía que esto allanaba el camino para que Illa pudiera aprobar sus primeros presupuestos al frente de la Generalitat —ahora funciona con los que hizo Pere Aragonès en 2023—, ERC optó por poner el foco no tanto en sus logros, que no son pocos, sino en lo que queda por cumplir del acuerdo de investidura. Aquí apareció su gran reivindicación pendiente: la cesión de la recaudación del IRPF a la Generalitat. Aunque Illa y el PSC siguen diciendo que esto podrá cumplirse, en el futuro no hay señales de avance en el frente del Gobierno central, lo que ha puesto en alerta a ERC.