La falta de acuerdo entre socialistas y republicanos la paga la ciudadanía con el deterioro de los servicios públicos

El Gobierno catalán retiró ayer su proyecto de Presupuestos ante la falta de apoyo parlamentario y para seguir negociando con Esquerra Republicana de Cataluña (ERC). Aprobar estas cuentas, aunque sea con un nuevo retraso, representa una prueba de fuego para un Ejecutivo que nació mediante un

/2024-08-08/psc-y-erc-blindan-el-acuerdo-de-investidura-frente-a-la-movilizacion-en-favor-de-puigdemont.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/espana/catalunya/2024-08-08/psc-y-erc-blindan-el-acuerdo-de-investidura-frente-a-la-movilizacion-en-favor-de-puigdemont.html" data-link-track-dtm=""> acuerdo de investidura de los socialistas con los Comuns y ERC que incluía, entre otras medidas, un nuevo sistema de financiación autonómica que recogiera las “singularidades” de Cataluña. El pacto se ha ido desarrollando sin grandes sobresaltos durante el último año y medio, pero su viabilidad está ahora en cuestión por la negativa de los republicanos a aprobar las cuentas de Illa si antes el Gobierno central no hace un gesto para que la Agencia Tributaria de Cataluña pueda recaudar la totalidad del IRPF.