La gran estrella de ‘Valor Sentimental’ es una villa centenaria situada al oeste de Oslo. Hablamos con el director de arte de la película sobre los retos de la película y la memoria emocional de los hogares
En 1893, dos años antes de la invención del cine, la casa ya estaba allí. Entonces Oslo no era Oslo, sino Cristianía. La capital estaba en plena expansión y el barrio de Frogner se acaba de integrar en la ciudad. Allí se construyó esta casa y su est...
ilo se convirtió en el retrato de toda una época. Con la estructura medieval y las cuidadas vidrieras, mezclaba el detallismo del art nouveau con la reivindicación romántica de la arquitectura vikinga. Bajo sus techos, vivieron distintas generaciones familiares, y hace dos años, cuando parecía que sus paredes lo habían visto todo, llegó el cine y la convirtió en parte de la historia de Noruega.
Valor Sentimental, una de las grandes sorpresas de los próximos premios Oscar que aún resiste en la cartelera, se ha convertido en la primera película noruega en recibir nueve nominaciones. Cuatro de ellas se reparten entre su elenco internacional: Elle Fanning, Stellan Skarsgård, Renate Reisnere e Inga Ibsdotter Lilleaas. Sin embargo, la verdadera estrella de la película es esta villa de estilo Dragestil situada al oeste de Oslo. A través del hogar familiar, la historia narra los conflictos de distintas generaciones de una familia de artistas, los Borg, desde la ocupación nazi hasta que deciden rodar allí una película.







