Este plan único de atención posnatal garantiza a las mujeres neerlandesas el derecho legal a recibir ayuda profesional tras parir. Combina monitorización clínica, educación sanitaria, apoyo emocional y asistencia práctica
A la hora de parir, y sobre todo después de dar a luz, la mujer muchas veces queda relegada a un segundo plano y toda la atención se centra en el bebé. Pero la asistencia a la nueva madre podría mejorar, y bastante, si uno se fija en la red de apoyo que se ofrece en los Países Bajos. Su sistema Kraamzorg consiste en un servicio de atención posnatal domiciliaria —las familias suelen pagar un pequeño copago por hora (este 2026 es de unos 5 o 6 euros)—, que proporciona acompañamiento profesional entre los primeros ocho y diez días tras el parto, combinando monitorización clí...
nica, educación sanitaria, apoyo emocional y asistencia práctica en el hogar. Los primeros cursos para matronas se establecieron en 1900, y en 1923 el Kraamzorg fue implementado definitivamente en el país.
Rosario Gavidia Romero, peruana de 39 años, vive en Groninga, es madre de un niño de 20 meses y está embarazada de su segundo hijo, que nacerá este próximo julio. Su experiencia con Kraamzorg, según relata al teléfono, ha sido positiva. Esta creadora de contenido y asesora de estudios, trabajo, visados, residencia en el país, relata que el modelo consiste en que una enfermera, especializada en maternidad, viene a ayudarte a casa durante los primeros días después del nacimiento de tu bebé: “Antiguamente, el servicio, que es un derecho que tienes con el seguro básico de salud, era de 24 horas; ahora es de una jornada laboral, unas 8 horas, aunque según van pasando los días este número disminuye. Porque, normalmente, estas profesionales tienen otras casas y tú estás más suelta con el bebé”.






