El concepto es utilizado por partidos de extrema derecha que defienden teorías de sustitución demográfica, ideas que la propia candidata rechaza

“Estamos viviendo un gran reemplazo”. De forma directa y delante de un supermercado 24 horas, Elisenda Alamany, inicia otro de sus vídeos de campaña como candidata de ERC a la alcaldía de Barcelona. “Hablo de la sustitución de nuestros comercios, de los sitios históricos, de los espacios con identidad de nuestra ciudad...”, matiza luego.

El clip pretende anunciar la primera decisión que la republicana tomará si releva a Collboni al frente del Ayuntamiento barcelonés: “La suspensión de las nuevas licencias dedicadas al monocultivo turístico, desde tiendas de souvenirs a supermercados de 24 horas”. La propia Alamany rechaza en el vídeo que el concepto Gran Reemplazo tenga el mismo significado que le otorga la extrema derecha; pero el fondo y la forma han generado anticuerpos en sectores de la izquierda.

Se considera que el término Gran Reemplazo tiene su origen en el ensayo Le Grand Remplacement del escritor francés Renaud Camus, y defiende básicamente que la población europea está siendo sustituída demográficamente por los inmigrantes. Tanto Vox como Aliança Catalana defienden esta teoría, y a poco más de un año para las próximas elecciones municipales en Cataluña, el debate migratorio sigue marcando la agenda política. Según el último barómetro del Centre d’Estudis d’Opinió, la inmigración es el segundo principal problema de Cataluña.