La compañía afronta un reseteo estratégico tras desplomar sus márgenes del 18% al 1,1% en apenas dos años. Su beneficio se hundió un 92,7% el ejercicio pasado

El fabricante de coches prémium Porsche atraviesa un momento delicado. Reorientar su estrategia de electrificación, por el lento avance del vehículo eléctrico en comparación con las previsiones que se tenían hace unos años, ha llevado a la compañía a firmar unos pésimos resultados anuales, con un desplome del beneficio operativo del 92,7% en 2025, hasta los 410 millones. También ha influido la intensa competencia en China y los aranceles en Estados Unidos, llevando los márgenes de la compañía a una situación límite, hasta el 1,1% frente al 18% de margen de hace apenas dos ejercicios.

Esto supone un verdadero quebradero de cabeza para el grupo al que pertenece, Volkswagen, que tenía en Porsche a uno de sus principales pulmones económicos, ya que era la marca que mejores márgenes le ofrecía. Este año se prevé mejor, pero aun así difícil, con un margen de ganancia que estará entre el 5,5% y el 7,5%, aún lejos de lo que acostumbra a hacer la marca.

Por si fuera poco, a la mencionada competencia en China y la incertidumbre arancelaria en EE UU, pueden sumarse otros efectos negativos como el impacto económico de la guerra en Irán, algo que Porsche admite que no ha tenido en cuenta para sus previsiones. “Estamos monitorizando la situación, cómo afecta a los precios energéticos“, ha matizado, pese a todo, Jochen Breckner, director de finanzas de Porsche, en la rueda de prensa de presentación de los resultados este miércoles.