Una guía con lo mejor del escritor peruano, que ha fallecido a los 87 años

No sé si alguien describió mejor que Alfredo Bryce Echenique, que ha fallecido a los 87 años, la burguesía limeña, pero sin duda nadie lo hizo con un repertorio humorístico como el suyo, irónico y zumbón, sarcástico e incisivo, con sorna e irrisión. Tampoco nadie se empeñó en contar tantas veces y con tanto desenfado cómo se descubren los engranajes del mundo al salir de la infancia, cómo se nos viene el desaliento, el desamor, la ...

soledad o el fracaso. Él lo hizo en libros de cuentos y en crónicas, pero sobre todo en unas cuantas novelas imperecederas y en unas extravagantes Antimemorias que merecen colocarse en el anaquel de lecturas recomendables.

Un debut brillante que ofrecía, desde la mirada infantil del protagonista, una imagen de la existencia leve de las familias patricias en la Lima natal del escritor, con sus criados, sus rituales y su indiferencia a las desdichas del mundo. El éxito de la novela radicó en el estilo conversacional, irónico y aparentemente acrítico con que se describían las frivolidades de una clase social arrellanada en sus privilegios. En ese cuadro, Julius va creciendo, aprende y contempla una realidad más desigual y conflictiva que la del acolchado entorno de la oligarquía de la que procede. El cambio de vida al que se enfrenta, propio de toda novela de educación, será una constante, en calidad de deseo incumplido, en toda la obra del escritor peruano.