El historiador del arte, anticuario e investigador fue desde luego un erudito reconocido y admirado, pero sobre todo un filósofo
El 3 de marzo fallecía en su ciudad natal Horacio Pérez Hita (Barcelona, 1963), un singular conocedor del marco que, gracias a su larga dedicación al estudio y búsqueda de marcos, se había convertido en un referente para museos y coleccionistas. ...
En el Museo del Prado comenzó a colaborar en el tiempo en que Gabriele Finaldi, actual director de la National Gallery de Londres, fue director adjunto en Conservación y Restauración (2002-2015). Como persona formada en el mundo anglosajón, Finaldi nos enseñó a valorar el marco como un elemento fundamental a la hora de presentar adecuadamente una pintura y procuró que el museo atendiera su propio fondo de marcos como una colección misma. En ese tiempo fue cuando apareció en el museo Horacio Pérez Hita, con ya larga dedicación desde su taller en Ciutat Vella. Horacio había estudiado Historia del Arte y, como hijo de anticuario, encaminó su primera andadura laboral en el mercado del arte. Una de las tareas era enmarcar obras, dibujos, estampas o pintura. Se le dio bien y se enganchó a los marcos y a todo lo que éstos requerían para su recuperación y adecuado uso. Estudió la historia del marco, pero también se afanó en la búsqueda de piezas visitando anticuarios, chamarileros, particulares o ferias. Los restauraba también recuperando su función estructural, su color y pátinas, disfrutando del valor de cada moldura.






