Las galerías de los antiguos pozos mineros se reconvierten en invernaderos subterráneos gracias a sus condiciones ambientales estables
Los primeros cultivos en el invernadero subterráneo instalado en una galería del pozo Carrio, en el concejo asturiano de Laviana, han comenzado a brotar donde durante décadas se extrajo carbón. Wasabi, setas, guisante lágrima y
ustaciones-de-el-herbario-comestible.html" data-link-track-dtm="">salicornia ―planta comestible conocida como espárrago de mar cuyo hábitat natural son las playas y manglares―, se han logrado por primera vez en el interior de una antigua mina.
Ese es el reto planteado por la Consejería de Ciencia, Industria y Empleo del Gobierno de Asturias, que ha derivado en un proyecto desarrollado por el SERIDA (Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario), en colaboración con la empresa Cantábrica Agricultura Urbana, el Grupo Hunosa y el CTIC (Centro Tecnológico de la Información y la Comunicación) en el que se han validado con éxito ciertos cultivos en una galería subterránea del pozo Carrio.
El proyecto planteaba analizar la viabilidad del aprovechamiento de galerías mineras para el desarrollo de cultivos verticales hidropónicos ―un modelo de cultivo que emplea disoluciones minerales en vez de suelo agrícola― en condiciones de oscuridad, integrando digitalización, sensorización y automatización para permitir un control remoto, con el fin de optimizar las producciones.






