Un informe de la Guardia Civil acusa al funcionario de eludir los controles para que los parques solares y eólicos de la empresa aragonesa tuvieran el aval ambiental a cambio presuntamente de mordidas

La investigación de los agentes de la Unidad Central Operativa de Medio Ambiente (UCOMA) de la Guardia Civil que esta semana ha derivado en la detención del dueño de la empresa Forestalia, Fernando Samper, y del ex alto funcionario del Ministerio para la Transición Ecológica Eugenio Domínguez ha destapado

ef="https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2026-03-05/asi-operaba-la-trama-corrupta-de-las-renovables-mordidas-ocultas-en-dos-sociedades-opacas-para-engrasar-el-mayor-proyecto-eolico-de-espana.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2026-03-05/asi-operaba-la-trama-corrupta-de-las-renovables-mordidas-ocultas-en-dos-sociedades-opacas-para-engrasar-el-mayor-proyecto-eolico-de-espana.html" data-link-track-dtm="">toda una trama para favorecer supuestamente los proyectos eólicos y solares de esta empresa aragonesa y que recibieran el aval medioambiental. Hasta tal punto que Domínguez —subdirector general de Evaluación Ambiental del Ministerio entre 2017 y junio de 2023, y luego unos meses más asesor del mismo departamento— se autoasignaba los proyectos de Forestalia para tramitarlos. Creó presuntamente una “caja negra” en “la que los expedientes desaparecían del circuito de supervisión ordinario, concentrando en su persona un conflicto de funciones al ser supervisor y gestor a la vez”, como explica la UCOMA en uno de los informes incorporados al sumario del caso al que ha accedido EL PAÍS.