La industria militar ha anunciado inversiones en tecnologías vinculadas a la IA para alterar el teatro de operaciones o el proceso de toma de decisiones

La inteligencia artificial (IA) desempeña un papel cada vez más importante en las operaciones militares de EE UU. Se usó esa tecnología, por ejemplo,

tml" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/podcasts/hoy-en-el-pais/2026-03-05/trump-esta-dispuesto-a-llegar-mas-lejos-que-las-tecnologicas-en-el-uso-de-la-ia-para-fines-militares-ni-siquiera-china-ha-dicho-que-quiera-hacer-eso-abiertamente.html" data-link-track-dtm="">como apoyo en las labores de inteligencia que localizaron al ayatolá Jameneí y a otros dirigentes del país en un mismo lugar, sobre el que el ejército estadounidense y el israelí lanzaron un ataque mortal. Estas herramientas sirvieron también para dar con Maduro y simular posibles operaciones hasta dar con la más indicada.

En las últimas semanas, el Pentágono ha mantenido un pulso con Anthropic, la empresa desarrolladora de la familia de chatbots Claude, para obtener acceso alimentado a la herramienta. La tecnológica se ha negado, argumentando que no quiere que sus productos se usen para la vigilancia masiva en el país (no le ponen peros a que se vigile fuera de EE UU) ni que sirvan para desarrollar sistemas de armas completamente autónomas. Como consecuencia de esa negativa, la Administración de Trump ha cancelado los contratos del Pentágono con Anthropic y ha otorgado a la compañía la etiqueta de “riesgo para la cadena de suministro”, que hasta ahora solo se había aplicado a empresas extranjeras, como Huawei, y que implica la imposibilidad de contratar con el sector público.