El euríbor experimenta subidas durante la primera semana de conflicto y los expertos ya barajan una pausa de los tipos de interés por parte del BCE

Solicitar una hipoteca es una de las decisiones financieras más importantes en la vida de una persona y elegir el momento adecuado para firmar puede marcar la diferencia entre asumir una carga sostenible o enfrentarse a cuotas difíciles de afrontar durante décadas. En España, el mercado hipotecario, marcado por un contexto de tipos ligeramente al alza, se enfrenta a la escalada del conflicto en Oriente Próximo y su impacto en el encarecimiento de los precios de la energía. De prolongarse la guerra en Irán, las subidas de tipos serían una probabilidad muy cierta y esa incertidumbre preocupa a quienes planean endeudarse a largo plazo. En este entorno, la pregunta que muchos hogares se hacen es si conviene aprovechar las ofertas hipotecarias actuales o esperar a que la situación se estabilice, aunque a riesgo de asumir tipos de interés más altos.

El principal riesgo que planea sobre las hipotecas es la inflación futura y la reacción del Banco Central Europeo (BCE) ante un posible repunte de los precios. El Colegio de Economistas de Madrid advierte de que los primeros efectos del conflicto ya se han dejado notar, aunque el impacto dependerá de la duración del conflicto. “Si la fase actual no durase más de una o dos semanas, el impacto sobre la inflación será limitado, apenas unas décimas, pero si el conflicto se alarga, o aumenta su intensidad, provocaría una espiral inflacionista que impediría cumplir el objetivo de la UE del 2%”, explica Julián Salcedo Gómez. Ante un aumento sostenido de la inflación, el BCE debe decidir cómo actuar para contener los precios. “La primera medida sería frenar el incremento de la inflación y, en consecuencia, endurecer los tipos de interés, posiblemente elevándolos una o dos veces en 25 puntos básicos cada vez de aquí a final del año”, avanza Salcedo Gómez.