Ocho entidades, entre ellas Bankinter, el Santander y el BBVA, han subido los intereses ligeramente desde el verano. Solo Openbank ofrece un interés fijo por debajo del 3% TAE
El pulso de los bancos por ofrecer la hipoteca más barata para captar clientela está perdiendo intensidad en este otoño. Aunque todavía no de forma generalizada, algunas redes comerciales han dejado de entrar en la batalla de precios y han subido los tipos de referencia; en las últimas jornadas son los dos grandes, el Santander y el BBVA, además de Banca March, quienes han aumentado los intereses. Otras entidades mantienen viva la competencia, en un momento de efervescencia del mercado de la vivienda, pero las ofertas agresivas son cada vez más puntuales y sobre todo para perfiles excelentes. La guerra hipotecaria pisa el freno y se abre paso la prudencia.
El cambio de tendencia, después de varios años de abaratamiento de las hipotecas, se debe a varios factores: al estancamiento de los tipos oficiales en la eurozona y el consecuente repunte del euríbor se unen unas magníficas cifras de banca este año, lo que permite relajar la presión comercial y dejar de ajustar tanto las hipotecas a su coste. Las propuestas siguen siendo atractivas, pero los bancos se están volviendo más selectivos para proteger los márgenes.






