Los hogares españoles que buscan adquirir una vivienda afrontan la recta final del año con la mirada puesta en lograr una hipoteca por debajo del 3%. Con un mercado hipotecario instalado en la estabilidad y un euríbor que, tras meses de descensos, se ha estancado en torno al 2,1%, las ofertas más competitivas aparecen con cuentagotas en las entidades financieras.

Tradicionalmente, el último trimestre del año suele ser el mejor momento para contratar una hipoteca. Conforme se acerca el cierre del ejercicio, los equipos comerciales intensifican su actividad para cumplir objetivos, lo que deja a los clientes mayor margen de negociación. Sin embargo, en este 2025 la situación presenta matices.

La relajación de la política monetaria iniciada por el Banco Central Europeo (BCE) -con siete rebajas consecutivas de tipos hasta la pausa de este pasado julio- y la flexibilización de los criterios de concesión por parte de la banca han impulsado con fuerza la firma de nuevos préstamos hipotecarios. El volumen de operaciones ha crecido respecto al año anterior, de modo que no todas las entidades tienen necesidad de captar más negocio con ofertas agresivas.

“Como cada recta final de año, los bancos compiten cada vez más. Los que ya han cumplido objetivos mantienen precios, pero los que van justos de volumen tienden a rebajarlos para cerrar el ejercicio. Y como las hipotecas fijas son hoy las reinas del mercado, a final de año siempre aparecen ofertas más bajas en este segmento. La clave está en identificar qué bancos las ponen encima de la mesa, porque la diferencia entre entidades puede ser sustancial”, señala Ricard Garriga, consejero delegado y fundador del bróker hipotecario Trioteca.