La unión de la artista con New Balance va un paso más allá con el nuevo modelo de la sneaker 204L, un diseño en el que ha tomado parte y cuya campaña que bebe de su universo creativo

Pocas artistas dentro del pop actual representan mejor que Rosalía la unión entre el pasado y el futuro. Desde sus inicios, con su debut Los ángeles, la cantante y compositora catalana se nutrió de la tradición (en este caso, del flamenco) para entablar un diálogo entre la herencia cultural y la modernidad. Un contraste que ha ido evolucionando y llevando a nuevos caminos con El mal querer o Motomami, hasta llegar a su último lanzamiento, Lux, que le ha llevado a convertirse en una artista única dentro de la escena global, capaz de

le="https://elpais.com/smoda/moda/2026-03-01/rosalia-marca-abdomen-envuelta-en-plumas-en-los-brit.html" data-link-track-dtm="">mezclar ópera con techno y convertir la espiritualidad en un tema de conversación dentro del arte actual.

En su universo creativo, la imagen y la moda siempre han tenido un papel fundamental, no ya como un complemento a la música sino como un elemento más con el que construir su discurso artístico. Esa visión es la que la llevó a unirse en 2025 a New Balance como embajadora global, una colaboración que da un paso más allá con el último modelo de la 204L, en el que la propia Rosalía ha aportado su visión estilística. “Lo que me atrajo del 204L es su equilibrio entre tradición y progresión”, ha explicado la artista. “Es un modelo pulido pero disruptivo. Desde el principio, presentar la zapatilla 204L junto con el anuncio de que iba a ser embajadora de New Balance me pareció una extensión natural de nuestra visión compartida”.