El presidente, Miguel Díaz-Canel, llama a un cambio “urgente” del modelo económico estatista

En su batalla de décadas contra un enemigo doméstico, el sector privado, el Gobierno cubano parece bajar las armas por primera vez en casi 70 años y reconocer que el Estado necesita, invariablemente, de otras formas de gestión económica, pero no sin renunciar al control total sobre esta. En medio del colapso que atraviesa el país, la Gaceta Oficial de la República de Cuba publicó un decreto-ley donde se abre a la creación de empresas público-privadas, es decir, a una alianza entre el sector estatal y el no estatal que les dará margen para decidir, entre otras cosas, sobre los productos y servicios a comercializar, o encargarse de fijar precios y salarios. La medida llega justo un día después de que el mandatario, Miguel Díaz-Canel, hiciera un llamado “urgente” a transformar el modelo económico del país, en medio del cerco que mantiene Washington con La Habana.

“Nos tenemos que centrar, de inmediato, en implementar las transformaciones urgentes, las más necesarias, que hay que hacerle al modelo económico y social”, dijo el gobernante este lunes durante una reunión del Consejo de Ministros, luego de varias semanas en las que la administración de Donald Trump ha insistido en que el cambio en Cuba llegará, primero, de la mano de una transformación económica. Díaz-Canel también habló de la importancia de “aprovechar las asociaciones económicas entre el sector estatal y privado, sobre todo en la escala municipal; y la promoción de negocios con cubanos residentes en el exterior”.