La Guardia Civil aumenta la vigilancia sobre estas viviendas cuya proliferación en parcelas rústicas desborda a municipios del Valle del Guadalhorce
Su precio ronda los 50.000 euros. De segunda mano, incluso menos de la mitad. Las conocidas como mobile home ―casas móviles― son una alternativa cada vez más común a la vivienda tradicional por su menor coste. Se instalan en apenas una mañana y cuentan con todo lo necesario para vivir: dormitorio, cocina, baño y zonas comunes. Sus ventajas también las han convertido en un problema porque la mayoría se ubican en fincas ...
rústicas, donde el uso residencial está prohibido. “Proliferan como setas”, reconoce Jorge Gallardo, alcalde de Cártama (Málaga, 29.333 habitantes). “Y la inmensa mayoría son ilegales”, insiste el regidor, en cuyo ayuntamiento los expedientes de denuncias se han desbordado. Estas residencias se han convertido, además, en el delito urbanístico más común en Málaga. Suponen ya la mayoría de los 62 casos detectados por el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil durante 2025 en la provincia y dentro de la operación Murus. En ella se investiga a 125 personas, según los datos facilitados por el Instituto Armado.






